
Luis Sancho practicaba ayer la pesca en una playa de Santoña (Cantabria) junto a otros compañeros cuando, sin previo aviso, se lanzó al agua para morder su propio anzuelo. “Se le oÃan las tripas todo el rato y me contó que, tras pelearse con su esposa, se habÃa ido de casa sin almorzar. Miraba fijamente el anzuelo y al final, cuando saltó, pensé que intentaba pescar algo con las manos. Luego lo vi con el anzuelo en la boca, todo cabreado. Estiramos su propia caña y le rescatamos” explica su colega Jorge. Aunque tiene lesiones severas en el paladar, Sancho se recupera favorablemente y ha declarado que “prefiero comer gusanos mojados que el cocido de mi mujer”.