Un bebé con chupa de cuero se enfrenta al dueño de su guarderÃa
Cuando Jaime entró ayer sobre las nueve y media en la guarderÃa “El drac xic” de Barcelona, de la que es director desde hace seis años, no se imaginaba que el extraño intercambio de miradas que habÃa mantenido con un bebé dÃas atrás le iba a pasar factura a lo largo de la jornada. “Primero me lo encontré en mi despacho, sentado en mi silla. Y cuando entré él salió sonriendo y con paso chulesco. Luego se tropezó y lloró un poco, pero cuando se lo llevaban en brazos me miró una vez más muy serio”, explica el director. Según su testimonio, la actitud del bebé parecÃa querer decir “soy un solitario, sigo mis propias reglas y tú no mandas” o “no puedo ajustar la dirección del viento pero sà ajustar las velas para llegar a mi destino”. Sigue leyendo…



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