
Andrés Marquina, propietario de una joyerÃa de Santander, sufrió ayer el asalto de dos atracadores que pudieron darse a la fuga sin problemas porque, en vez de alertar a la PolicÃa, el dueño optó por llamar al servicio de información telefónica que anuncian los conocidos Pelochos. “Lo primero que hicieron los atracadores fue advertir que si avisábamos a la PolicÃa nos matarÃan, asà que no quise correr riesgos”, declaró Marquina, que finalmente fue atendido por una mujer y no por los propios peluches.