La DGT prohibirá conducir con un dedo metido en el ano

Unos 12 conductores perdieron la vida el año pasado por conducir con uno o más dedos metidos en el recto. Es por ello que la Dirección General de Tráfico ha decidido impulsar la campaña “No seas guarro”, cuyo objetivo es criminalizar a aquellos automovilistas acostumbrados a practicar este hábito. “Queremos dejar claro que la DGT no pretende juzgarlos a nivel moral, pero ponen vidas en peligro. Nos parece bien que lo hagan en sus dormitorios, pero hacerlo en el coche no es sólo de guarros o pervertidos, es de temerarios. Y los que luego se huelen la mano y pierden el conocimiento actúan directamente como suicidas” declara el director de la DGT, Mauricio Liaño. Sigue leyendo…

La empresa británica Arseanal Inc. acaba de lanzar al mercado un dispositivo capaz de determinar la longitud del recto sin tener que recurrir a la tradicional pero dolorosa medición a palmos. El nuevo aparato, de diseño aparentemente simple, incluye un sensor en uno de sus extremos para detectar también la temperatura del ano.
Los servicios secretos no pudieron impedir que ayer por la tarde dos perros se olisquearan el ano mútuamente en presencia de Isabel II de Inglaterra. Lo hicieron, además, muy cerca de las dependencias de la monarca, que por su reacción parece que ignoraba que los canes llevan a cabo habitualmente esta práctica. Tras la escena, la reina quiso regresar a sus aposentos para recuperarse pero antes dejó claro que “es lo más desagradable y degradante que he visto nunca, representa un fracaso en la educación de estos animales y cuestiona las leyes básicas de la naturaleza”.
Laura Boix, pensionista de sesenta años, se sentó esta tarde en la silla de un bar en Palamós y, al tratar de levantarse para ir al servicio, se percató de que la silla se le habÃa quedado pegada al trasero al hacerle ventosa con el ano. “Es un efecto poco común pero no imposible si hablamos de una persona de nalgas prominentes y empapada en sudor. El ano hace vacÃo” explica el doctor Moré, especialista en fÃsica gerontológica. Si no se resuelve el problema mediante fuertes flatulencias, habrá que recurrir al nitrógeno seco para romper el vacÃo.

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