Anís del Mono

LUEGO PREGUNTÓ SI TENÃAN FICHAS DE DOMINÓ

Entra en un Starbucks y pide un carajillo

Desde que no se permite fumar en los locales cerrados, Emilio Blascón, madrileño de 75 años, ha dejado de frecuentar el bar Schopenhauer’s en busca de otros establecimientos “que no me recuerden tanto a los tiempos felices en los que me fumaba todo lo que se movía”. Esta mañana, se ha atrevido a entrar en el Starbucks de Plaza de España, un local totalmente ajeno a sus costumbres “hasta el punto de que yo creía que era una discoteca”. Cuando ha pedido un carajillo de Anís del Mono y unos chocos y le han dicho que no tenían, ha montado en cólera y ha pedido el libro de reclamaciones. Sigue leyendo…

SE EXTIENDE EL HÃBITO DE AÑADIR UN PLUS DE POTENCIA A LA BEBIDA

Nueve de cada diez niños pasan del Colacao Turbo al carajillo

Un estudio encargado por la Fundación Española de la Nutrición ha constatado que nueve de cada diez niños que consumen habitualmente Colacao Turbo acaban decantándose tarde o temprano por el carajillo de Anís del Mono. La psicóloga infantil Margarita Iglesias sostiene que “la idea de meterle Turbo a una bebida propicia la cultura del carajillo. Parece que la leche o el café o el chocolate no bastan si no se les añade algo potente. Y si mamas esta concepción de pequeño, luego sigues mamando a secas durante toda tu vida”.

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