
Las calles de numerosas provincias españolas han amanecido hoy con pezones de varios centímetros de longitud, erectos y duros como piedras a causa del frío polar que está azotando toda la Península. En Burgos, León y Palencia, la Agencia Estatal de Meteorología ha activado la alerta rosada ante la posibilidad de que se produzcan lesiones. También se ha suspendido el servicio de metro en las principales ciudades del país para evitar “brochetas humanas” en los vagones de las líneas más concurridas.