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AHORA NO SABE CÓMO MANEJAR “AQUELLOâ€

Un anciano consigue tener una erección con el “tracatrá†del tren

Fermín Vallecas, de 75 años, se desplazaba a Lisboa en tren para visitar a sus hijos cuando, sin esperárselo, el “tracatrá†del tren le produjo la primera erección que ha tenido en más de una década. “No sabría decirlo, pero el dulce vaivén de los vagones desencadenó algo muy jodido allí abajo. Una fuerza sobrehumana ajena a toda razón que insufló vida a mis genitales”, explicó muy orgulloso a la prensa al llegar a su destino, justo antes de volver a tomar “el primer tren disponible que haya”. ”Ahora no sé muy bien cómo manejar esto”, reconoció con una sonrisa señalándose la entrepierna.

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HA VOTADO AUTÉNTICAS ESTUPIDECES

Un anciano con Parkinson satura Menéame votando todas las noticias

Menéame es un popular sitio de promoción de noticias en el que los usuarios pueden votar (“menear”) los enlaces que consideran interesantes. Ayer por la tarde, la web sufrió la caída de sus servidores después de que Miguel Almendralejo, salmantino de 71 años que padece Parkinson, se sentara delante del ordenador de su hijo y no pudiera evitar pulsar sobre el botón de “menear” de manera indiscriminada y a una velocidad que el sistema no soportó. “No soy un troll, sólo soy un abuelo”, se defiende el anciano. Sigue leyendo…

SE HA PARADO EN SECO PARA MANDAR UN SMS

Un anciano colapsa el metro de Madrid

El señor Alfredo explicándose después del incidente.

El señor Alfredo explicándose después del incidente.

Un anciano de unos setenta años que atiende al nombre de Alfredo ha colapsado las líneas 8, 9, 6 y 4 del metro de Madrid parándose en el tramo final de las escaleras mecánicas de “Campo de las Naciones” para mandar un mensaje de texto con su teléfono móvil. Las personas que iban detrás se han visto obligadas a hacer equilibrios para no empotrarse contra él y dos o tres viajeros han acabado precipitándose al suelo sufriendo heridas leves. La cola generada en las escaleras se ha ido extendiendo hasta los andenes de la estación, obligando a los trenes a pasar de largo para evitar desgracias (y perjudicando el tráfico de las demás líneas). “Ha sido horrible, había tanta gente en el andén que parecía que nos íbamos a caer todos a la vía. Y el abuelo allí, sin enterarse” ha declarado un testimonio. Alfredo, efectivamente, intentaba redactar un SMS totalmente ajeno al bullicio y aquejado, al parecer, de una leve sordera. Al ser interrogado posteriormente por las autoridades, el anciano ha declarado que quería avisar a su mujer de que llegaba tarde, pero ésta se ha enterado finalmente por la televisión puesto que, al cabo de una hora y media, el propio Alfredo se ha percatado de que en la estación no había cobertura y ha desistido de enviar el mensaje.

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