
Un policía resultó herido de gravedad ayer cuando intentó salvar a un bebé de morir arrollado en una carretera de Leganés. No llegó a agarrar a la criatura, pues fue atropellado por un turismo. El pequeño, sin embargo, cruzó por sí mismo la carretera y salió ileso. Sus padres critican que el agente interrumpiera la actividad de su hijo, que “tiene un talento natural para esquivar coches, del tamaño que sean y a la velocidad que vayan, y además le encanta”. No sólo es habitual que el bebé se enfrente al tráfico sino que los padres se dedican a grabarlo con el móvil y a subir las imágenes a Internet.