LOS ALMUERZOS DE EMT

“Estoy harto de amorrarme a los pechos de las usuarias del metro”

He quedado con Jaime Alcázar en una boca de metro. Se me acerca encogido y encorvado, mirando a los lados de soslayo para asegurarse de que nadie le sigue. Y es que Jaime, de 71 años, vive un calvario cada día en el transporte público. La línea que él utiliza conduce al campus universitario, por lo que no son pocas las mañanas en las que, entre empujones, no puede evitar que su rostro se hunda entre los senos de una veinteañera. Ha demandado ya a treinta estudiantes por acoso sexual. Sigue leyendo…