El presidente del Gobierno ha recibido al de la Generalitat a las puertas del Palacio de la Moncloa a las 11.37 horas. Sánchez ha esperado a Torra en la escalinata de acceso al edificio del Consejo de Ministros del complejo de La Moncloa, donde finalmente ambos han estrechado sus manos y han posado sonrientes para los informadores gráficos. En este momento, con notable sutileza, Quim Torra ha pegado un lazo amarillo de más de veinte centímetros de largo en la espalda de Sánchez sin que ni éste ni nadie más se percatara de ello.

Cuando los dos mandatarios se han dado la vuelta para entrar en la residencia presidencial, tanto los fotógrafos como el personal al servicio del presidente se han dado cuenta de la presencia del lazo amarillo en la americana del presidente español. Sin embargo, nadie ha llegado a tiempo para avisar a Sánchez, que se ha encerrado con su interlocutor para tratar los asuntos que los habían llevado a reunirse.

“Inocentes, inocentes…” habría susurrado Torra mientras pegaba el lazo amarillo en defensa de los dirigentes independentistas encarcelados en prisión preventiva. Justo en estos instantes, se escuchaban vítores y gritos de euforia en la sede de la Generalitat de Catalunya. La misión de Torra había sido todo un éxito.

“Hablen de lo que hablen, lo que nuestro president había ido a hacer a Madrid ya está hecho”, confirmaba Carles Puigdemont en un mensaje en Twitter.