Tras ser expulsados del Mundial de Rusia por los anfitriones, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dado instrucciones para acoger en el puerto de Valencia a los 23 jugadores de la Selección Española. “Es nuestra obligación ofrecer un puerto seguro a estas personas, cumpliendo de esta manera con las obligaciones del Derecho Internacional”, ha dicho el presidente en su cuenta oficial de Twitter.

Después de ofrecer un mal partido ante Rusia, millones de españoles se niegan a dejar entrar en el país a los futbolistas. A la ciudadanía le preocupa que la llegada de estos  jugadores provoque un efecto llamada y que el país se acabe llenando de perdedores. “Deberían volver a África, al menos allí ganaron el Mundial”, afirma Miguel Quesada, aficionado de la Selección. “Si tanto le gustan, que los meta en su casa”, añade.

El ministro de Exteriores, Josep Borrell, ha insistido en la necesidad de una respuesta común y coordinada de la Unión Europa a la llegada de los jugadores. “Estos jóvenes seguirán quedando eliminados en todos los torneos que disputen y no podemos estar enfrentándonos a esta situación cada dos años”, alerta. “Tenemos que establecer un protocolo común para estos casos”, afirma.

A última hora, se ha sabido que el avión de la Selección Española sigue dando vueltas en la frontera buscando la manera de entrar en el territorio nacional. Los jugadores han pedido al piloto que vuelva hacia atrás para buscar hueco, pero la situación es límite porque a David De Gea le ha tocado sentarse en la puerta de la salida de emergencia.