Pablo Iglesias ha anunciado este martes un acuerdo al que ha llegado con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para proponer al dictador Francisco Franco como presidente de RTVE aprovechando su salida del Valle de los Caídos.

Los restos del dictador gallego pasarán a reposar en el despacho de dirección del grupo de comunicación, desde donde empezará a tomar decisiones esta misma semana. Los trabajadores del canal se han mostrado tranquilos con el nombramiento y consideran que no necesitará mucho tiempo de adaptación. “Aquí las cosas siguen igual que como las dejó”, se sincera Ana Rubiales, redactora de las Mañanas de La 1.

Aunque muchas personas han criticado las “puertas giratorias” en la política española, Iglesias y Sánchez se han defendido asegurando que Franco tiene experiencia en gestión y que, al fin y al cabo, fue él quien fundó el ente público. “Nadie mejor que él para reconducir su dirección; de todas formas, más hacia la derecha ya no puede ir”, aseguraba el líder de Podemos.

No es la primera vez que un dictador muerto dirige una cadena de televisión: Desde hace cinco años, los restos de Adolf Hitler son los encargados de elegir la programación del Canal Historia.