De forma totalmente involuntaria, el presidente Pedro Sánchez accionó ayer por la noche una palanca camuflada en el interior de un falso libro en una estantería de su despacho de La Moncloa y ante sus ojos se abrió un compartimento que permite acceder a una redacción clandestina del diario deportivo Marca. En la oficina no había ya periodistas pero sí vasos de café a medio terminar y cigarrillos apagados deprisa y corriendo, por lo que parece claro que tuvo que desalojarse de forma precipitada ante el cambio de gobierno.

Fuentes de La Moncloa confirmaban esta mañana que Mariano Rajoy dirigió el diario Marca durante su presidencia y que el director oficial del periódico era un simple testaferro. “La auténtica redacción del Marca estaba en Moncloa y allí se desplazaban cada mañana, de forma discreta y por pasadizos secretos que ahora están siendo descubiertos, todos los periodistas”, aseguran fuentes gubernamentales. El olor a puro que impregna aún la redacción evidencia que Rajoy pasaba muchas horas allí, dedicando posiblemente más tiempo a la dirección de este medio que a sus tareas al frente del Gobierno de España.

Se cree también que, el día de la moción de censura en el que Rajoy pasó ocho horas encerrado en un restaurante del centro de Madrid, lo que el político estaba haciendo era organizar con el verdadero consejo de redacción el cambio de sede de Marca y montar otra estructura fuera de La Moncloa desde la que poder seguir ejerciendo la dirección del diario.

Desde el Partido Popular no se ha confirmado ni desmentido esta información pero sí se ha aclarado que, de ser cierta, “los trabajos de Mariano Rajoy para este diario se habrían hecho de forma desinteresada y sin percibir sueldo alguno, por lo que no habría incompatibilidad con la presidencia del país”.

Pedro Sánchez tampoco se ha pronunciado cuando le han preguntado si su idea es dirigir la revista Men’s Health desde las mismas instalaciones.