Con el fin de combatir el acoso sexual durante la producción de sus películas y series, Netflix prohibió la semana pasada que en los rodajes se mire a otra persona durante más de cinco segundos. Hoy ha hecho extensiva esta regla también a los espectadores: mirar más de cinco segundos a un personaje de una película o una serie provocará la interrupción inmediata del servicio, según confirmaba hace unas horas Reed Hastings, administrador de la plataforma. “La regla no se aplicará cuando el espectador mire fijamente al actor Kevin Spacey, pues entendemos que se trata de miradas reprobatorias”, matiza Hastings.

El sistema será especialmente severo con personajes en situación de vulnerabilidad, como por ejemplo la protagonista de “Por trece razones”, víctima de acoso escolar, y también con aquellos que aparezcan en algunas escenas desvistiéndose o manteniendo relaciones íntimas. “Lo normal es que, ante secuencias eróticas o desnudos, el espectador aparte la mirada y se tape los ojos y las orejas, pero hay mucho pervertido que no lo hace y Netflix no puede ser cómplice de estas actitudes”, insiste la compañía.

En el caso de “Por trece razones”, la plataforma de contenidos añadirá un rótulo con un teléfono al que los espectadores podrán llamar para denunciar agresiones de las que estén siendo testigos en el transcurso de los capítulos. “Esperamos que las llamadas de aviso coincidan con el número de espectadores, que nadie permanezca tumbado en el sofá como si nada mientras la protagonista sufre calamidades”, declara Hastings. De hecho, aquellos espectadores que por sistema no denuncien escenas violentas podrán ser expulsados de la plataforma por su complicidad.

Además de instaurar nuevas normas de seguridad en sus rodajes y en sus ficciones, Netflix también se ha preocupado de mantener los hogares de sus clientes libres de acoso. “Se acabó lo de compartir sofá y manta, de ahora en adelante cada espectador tendrá que tener su propio sofá y su propia manta”, informa la empresa. “Si se está viendo una serie, se está viendo una serie, no hay por qué tocarse ni tener ningún tipo de contacto humano”, sentencia Netflix.