El pianista británico James Rhodes lleva semanas compartiendo sus experiencias en España en artículos publicados en el diario El País, todos ellos dedicados a elogiar el estilo de vida de los españoles y costumbres como la merienda o el placer de “picar unas croquetas”. En su texto de hoy, Rhodes ha ido un paso más allá ensalzando el monumento del Valle de los Caídos: “A lo mejor no me creéis, pero no os miento si os digo que los españoles sois únicos rindiendo honor a aquellos que cayeron luchando en su gloriosa cruzada, qué majestuosidad, qué difícil se me hizo contener las lágrimas al gritar ‘¡Una patria, un estado, un caudillo!'”, comenta el músico.

“El ritmo de vida tranquilo, la asombrosa capacidad de insultaros los unos a los otros, de vivir pacíficamente en una dictadura durante cuarenta años, la emoción de recorrer el valle de Cuelgamuros y saber que allí están enterrados Franco y Primo de Rivera… solo se me ocurre una expresión para definirlo: Guay del Paraguay”, reza su artículo publicado esta mañana.

Rhodes considera que la capacidad de rendir homenaje “a los héroes y mártires de la Cruzada” es única en el mundo. “He sido testigo de la extraordinaria labor que llevan a cabo organizaciones como la Fundación Francisco Franco o la Falange Española. Sus integrantes tienen un corazón enorme, dedicación al trabajo y una tremenda hospitalidad”, asegura.

“Cuando miro ahora hacia atrás y examino los demás países del mundo en los que Franco no impuso su ley, me pongo triste y me alegro de haber recalado finalmente aquí, en esta España protegida tras los muros de los falangistas, al calor de quienes crece y florece esta maravillosa raza, este pueblo sin igual”, confiesa el músico. “Quisiera ahora unir los nombres de Dios y de España y abrazaros a todos para gritar juntos ¡¡ARRIBA ESPAÑA!! ¡¡VIVA ESPAÑA!!”, concluye.