El Ministerio de Ciencia, encabezado por Pedro Duque, afronta estos días su misión más ambiciosa: combatir el calor estival alejando España del Sol mediante la alteración de la órbita terrestre. El próximo lunes, la nave espacial oficial del ministro hará un círculo alrededor de nuestro planeta disparando periódicamente sus motores para acumular velocidad suficiente para empujarla hacia el Sol antes de regresar a la Tierra. Duque alcanzará una órbita circular a una altitud de 100 millas náuticas y, desde allí, trabajará “para que el calor no apriete”.

“Cuatro motores RL-10 realizarán un levantamiento orbital, lo que colocará mi nave en una órbita altamente elíptica alrededor de nuestro planeta. Desde allí, alejaré España del Sol, lo justo para que siga habiendo luz pero sin que pegue fuerte”, ha explicado Pedro Duque en una rueda de prensa esta mañana.

Duque ha reconocido también que, hasta el último momento, se intentó que fuera el propio Pedro Sánchez quien, sin camiseta y con el torso sudado, se plantara frente al astro rey y lo empujara hacia atrás con sus propias manos. Una escena inaudita en la historia de la democracia española que, finalmente, no podrá tener lugar porque la misión coincidía con un evento con líderes europeos. Será, pues, Pedro Duque quien ejecute la misión, que no se quiso retrasar más tiempo “porque esto tiene que quedar hecho antes del mes de agosto, y si puede ser a principios de julio mejor”.

La oposición, encabezada por PP y Ciudadanos, ha tildado la misión espacial de “teatrillo propagandístico”, acusando al Gobierno de ocuparse más de lo que ocurre fuera de España y de la Tierra que de los asuntos nacionales.