Tras una semana en el Gobierno, el equipo de Pedro Sánchez sigue intentando sintonizar el plasma de La Moncloa para que deje de mostrar al expresidente Mariano Rajoy. “Nuestros técnicos llevan horas peleándose con la señal y no hay manera”, admite Isabel Celaá, nueva portavoz del Ejecutivo. Si no se resuelve este problema, Sánchez podría verse obligado a comparecer ante los periodistas en persona y aceptando preguntas, lo que podría dañar gravemente la imagen del Gobierno de España.

Tanto el presidente como su familia reconocen que la adaptación a la nueva residencia está siendo complicada precisamente por la presencia del político popular en el televisor. “Cenamos pronto y nos vamos a dormir porque en vez de ver Netflix tenemos al papanatas ese mirándonos fijamente desde la pantalla”, comentaba la esposa de Pedro Sánchez a su entorno.

Los técnicos que están trabajando en una solución explican que, aunque Sánchez apague el plasma o incluso lo desconecte de la red eléctrica, la imagen del anterior presidente no desaparece. El entorno del mandatario cree que esto se debe a que Mariano Rajoy se fue de La Moncloa dejando asuntos sin terminar. “Hasta que no se solucionen, la imagen de Mariano no abandonará la casa”, apuntaba esta mañana el experto Iker Jiménez.

Por si la familia del líder socialista no tuviera suficiente con las apariciones de Rajoy, a última hora de la pasada noche, la esposa del presidente aseguró ver a las dos hijas de Zapatero reflejadas en el espejo de uno de los baños.