Si te has decidido a leer este artículo es probable que tu historia sea la de tantas otras chicas curiosas y rebeldes que empezaron fumando heroína a los 16 y al final pasaron a inyectársela directamente. ¡Bienvenida al club!

Pero vamos a lo importante: el glamour. ¿Cuántas veces se te ha caído el bolso al suelo en el metro dejando entrever una jeringuilla sosa, aburrida y de hospital? ¡Qué bajón! ¡No te chutes con accesorios más feos que tu funda del móvil! El look clínica de los sesenta está totalmente out.

A estas alturas de la lectura probablemente pensarás: ¿Acaso pretenden que me gaste en jeringuillas de Prada lo mismo que me saca el camello cada semana? ¡Error!

Inyectarse heroína con estilo ya no es cosa de los famosos y los acaudalados. ¡Toma nota y apúntate al look Sephora!

Smudge brush nº 14 de Sephora.

Es un clásico entre sus accesorios de maquillaje. Tiene un orificio en el extremo superior donde puedes clavar la punta de la jeringa. Por el otro lado introduces la heroína como si fuera una jeringuilla normal y corriente. ¡Increíble pero funciona! Además las cerdas del cepillo añaden un toque suave y placentero. Eso sí: cuidado con las benzodiazepinas (rohipnol, trankimazin, valium, etcétera) porque acaban fastidiando el plástico. ¡Palabra de yonki!


Brocha para polvos nº 49 XL.

Este accesorio resérvalo para las grandes dosis. Mucho más grueso y un poquito más caro, tiene como ventaja la versatilidad: sirve para chutarte heroína pero es ideal también para las rayas de coca. Vale la pena llevarlo siempre encima. ¡Un imprescindible!


Mini vaporizador Sephora.

No tiene secreto. Puedes mezclar la heroína con tu colonia favorita e inhalarla a placer. Resistente y muy barato. ¡Increíble que no lo tengas ya!


Shourouk for Sephora Jewel Eyeshadow Palette.

La joya de la corona. Recíclalo como estuche para tus jeringuillas. Es firme y con estilo. Como tú. Y atrevido. Como tú cuando vas de heroína hasta el culo. Más barato no lo vas a encontrar.