Las bases del partido serán las que decidan en última instancia si es o no coherente que el ex ministro de trabajo Eduardo Zaplana ingrese en prisión por su presunto delito de blanqueo de capitales. Más allá de veredictos judiciales, operativos de la Guardia Civil e hilos de Twitter, la verdadera sentencia la dictará la militancia: si las bases del PP aprueban el ingreso en prisión, Zaplana asumirá su condena; si las bases se oponen a ello, el acusado iniciará su fuga a Suiza, o a cualquier otro país en el que no corra riesgo de extradición. Así lo ha anunciado el ex alcalde de Benidorm esta mañana en una rueda de prensa convocada de urgencia.

“No le criticamos que haya robado, criticamos su incoherencia, ya que aseguró que nunca le cogerían”, apuntan algunas voces desde el ala dura del Partido Popular.

La pregunta exacta de la consulta será: “¿Consideras que Eduardo Zaplana debe ir a la cárcel por blanquear dinero, o debe huir a Suiza para estar más cerca del dinero blanqueado?”. Zaplana insiste en que su mayor preocupación como antiguo miembro del PP es no traicionar la filosofía del partido, ni sus valores fundamentales.

Si la votación se decanta por la segunda opción, el ex ministro escapará a través de un túnel cuya construcción será adjudicada a una empresa constructora perteneciente al propio Zaplana, que abandonará inmediatamente el país en el interior del maletero de un vehículo comprado en B para evitar que sea rastreado y relacionado con el prófugo.

El acusado reconoce que se le antoja muy dura la perspectiva de no volver a pisar España, pero no cree que eso le impida continuar ejerciendo su cargo de adjunto al secretario general de Telefónica, puesto que ha ejercido sin tener que pisar la sede un solo día.