Testigos presenciales en la sala de espera de urgencias del hospital Clínico de Barcelona han notificado esta mañana que un hombre envuelto en llamas lleva una hora esperando sentado junto a los demás enfermos. “No habla, solo gime”, han explicado a la prensa. “Al principio pensábamos que alguien estaba fumando, pero después vimos que era un hombre que está ardiendo”, precisan.

El personal médico del hospital todavía no considera que el fuego haya dañado partes vitales del paciente, por lo que ha ido haciendo pasar a personas en un estado más grave. “Le han dicho que no se caliente, pero el hombre está que echa humo”, asegura un anciano con dolor abdominal que será atendido antes que él. “Al estar envuelto en llamas, no ha sido capaz de sacar la tarjeta sanitaria de la cartera, así que tendrá que seguir esperando”, informan desde enfermería.

Los enfermos que se encuentran esperando con él han lamentado que haya quemado todas las revistas al intentar leerlas. “En noviembre o diciembre hasta se agradece tener a alguien ardiendo al lado, pero en mayo da mucho calor”, protesta una mujer con un esguince de tobillo. El hombre en llamas se ha mostrado bastante paciente y comprensivo, pero se ha quejado de que la máquina del agua esté estropeada.

Al cierre de la edición, la prensa ha sabido que, pasadas tres horas, el hombre que estaba ardiendo ha sido atendido por el personal médico del hospital. Tras comprobar que, efectivamente, estaba en llamas, le han dado un volante y ya tiene cita para dentro de seis meses en el parque de bomberos de Vall d’Hebron.