Viendo que la moción de censura prosperará, el todavía presidente del Gobierno Mariano Rajoy ha tomado las riendas de la situación con sangre fría: Ha telefoneado al departamento de suscripciones del diario Marca para que cambien la dirección a la que le mandan el periódico cada día.

“Estas cosas mejor hacerlas rápido, porque luego te olvidas y lo vas dejando, lo vas dejando…”, ha explicado Rajoy. El presidente ha recordado que, cuando llegó a La Moncloa, estuvo sin leer el Marca durante dos largos días. “No me va a volver a pasar, uno ya es perro viejo”, ha añadido.

El líder del PP ha facilitado los datos de su nuevo domicilio y ha enviado allí inmediatamente a su esposa Viri. “No sé si mañana todavía estaré en Moncloa o en mi casa”, ha dicho. “Así que, si el Marca llega mañana a la nueva dirección, Viri me lo traerá a primera hora”, ha explicado.

Durante su mandato, Rajoy ha leído religiosamente el diario deportivo cada día, de principio a fin. “Igual no recuerdo el nombre de ese señor del que usted me habla”, dice, “pero le puedo decir la alineación del primer equipo del Madrid desde 1958 hasta hoy”, ha presumido.

“Lo último que quiero, yo y el resto de los españoles, es que el señor Sánchez se aproveche gratuitamente de mi suscripción del Marca”, ha concluido.