Excepto en determinados jardines habilitados para ello, los cachopos ya no podrán ir sueltos por las calles de Oviedo debido a una normativa que entrará en vigor el martes y que impide que los enormes trozos de carne rebozada y rellena campen libres lejos de sus dueños.

“Todos sabemos que los cachopos no hacen nada y solo quieren jugar, pero tienen tanta fuerza que pueden suponer un peligro para el resto de peatones, por lo que deberán permanecer atados en todo momento y ya no podrán correr y saltar libremente como hasta ahora”, ha explicado un portavoz del Ayuntamiento de la capital asturiana.

Muchos asturianos lamentan la entrada en vigor de la normativa, aunque cada vez son más numerosas las voces que consideran que los cachopos no son propios de los entornos urbanos y deberían ser adoptados únicamente por familias que dispongan de terreno al aire libre.

Esta normativa es similar a la que puso en marcha el Ayuntamiento de Lugo, que impide a los peatones gallegos pasear con sus pulpos apoyados en el hombro.