El Consejo de Universidades —integrado por los rectores y representantes del Ministerio de Educación— ha aprobado esta semana un acuerdo para adaptar el plan de estudios de la licenciatura en Derecho a la realidad actual del ejercicio de la profesión. “Los magistrados hoy en día ejercen en las redes sociales y en las calles, con proclamas, gritos y antorchas, y las prácticas de la carrera deben entrenar al alumno para el correcto ejercicio de la profesión”, señala el propio ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo.

Así pues, la carrera de Derecho incorporará como práctica obligatoria la asignatura “Derecho viral”, en la que el alumnado tendrá que dictar sentencia sobre casos polémicos en Twitter, valorando capturas de pantalla y otras pruebas determinantes que aporte “la gente en Internet”. Las facultades facilitarán también una antorcha encendida a cada estudiante, y éste deberá velar por el cumplimiento íntegro de las condenas populares persiguiendo a los culpables por la calle y gritándoles “¡Asesino! ¡Pederasta! y ¡Acosador hijo de puta!”.

El presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Segundo Píriz, admite que “tuiteros de dieciséis años están asumiendo el trabajo que corresponde a los profesionales, condenando de forma inmediata a los acusados porque la justicia es lenta, y la universidad debe esforzarse por formar a los futuros jueces para que sean igualmente rápidos y contundentes en Twitter”.

Aprobar las nuevas prácticas de la carrera permitirá a los recién licenciados en Derecho disponer de una cuenta de Twitter verificada, lo que les otorgará a su vez autoridad jurídica para dictar sentencias en esta red social ahorrando costosos y lentos procesos judiciales y, por tanto, adaptando el ejercicio del derecho a las necesidades de una sociedad que exige sentencias inmediatas, definitivas y con al menos 1.500 retuits y un “trending topic”.