Viendo la polémica que ha suscitado la compra de su chalé en el municipio madrileño de Galapagar, Pablo Iglesias e Irene Montero no saben cómo informar de la casa en la playa que se han comprado esta semana “para tener privacidad también en las vacaciones”. Mientras la bases de Podemos votan en una consulta interna sobre el futuro de la pareja en la formación, el secretario general y la portavoz buscan la mejor manera de comunicar su nueva adquisición sin herir sensibilidades.

La vivienda, que se encuentra en Benidorm, está valorada en 500.000 euros, y el líder de Podemos se ha comprometido a ir todos los fines de semana para que nunca esté vacía. “Aunque nos tendremos que comprar un coche familiar tipo Cayenne para ir hasta allí”, le habría dicho a Montero.

Tampoco descartan consultar a las bases para elegir el color de las cortinas del inmueble, un tema en el que no se ponen de acuerdo.

La pareja también está valorando contratar a un “coach” que les ayude a lidiar con el estrés de decorar dos casas, preparar la llegada de sus retoños y al mismo tiempo gestionar la comunicación de todos los avances que van haciendo en su proyecto familiar.