“Esto ha sido todo, tenemos que cerrar”, ha dicho Francisco Reynés, CEO de Abertis, tras recibir la noticia de la multa de 1200 euros por dejar a 3000 vehículos incomunicados en un tramo de 80 kilómetros de la autopista AP-6 el pasado enero, asegurando que la compañía no puede hacer frente a esa sanción “sin duda desproporcionada y con ánimo de revancha”.

“¿Cuánto dinero cree el Gobierno que se gana con una red de autopistas? Están locos”, ha insistido el directivo sin poder contener el llanto.

“Abertis tiene unos beneficios anuales de 897 millones de euros pero que, tras impuestos y sueldos, quedan reducidos a 53, por lo que tardaríamos dos décadas en reunir 1200 euros. Tenemos que cerrar, aquí acaba la historia de Abertis”, ha explicado Reynés, que no entiende cómo el Ejecutivo ha decidido imponer la “máxima sanción posible” a una empresa que forma parte del IBEX-35.

“Así no se puede emprender…”, ha dicho el empresario. También ha querido agradecer “a esos millones de conductores que nos han apoyado durante años, confiando en un negocio local de autopistas kilómetro cero, un sueño que al final no ha sido posible”.

A última hora, fuentes del Ministerio de Fomento han anunciado que permitirán a Abertis instalar 1200 peajes para costear la multa.