Un estudio de la Universidad de Huesca ha revelado esta semana que dos de cada tres españoles son incapaces de reconocer a su pareja sin filtros de Instagram. “La inmensa mayoría cree estar compartiendo su vida con una persona mucho más guapa”, afirman los responsables.

La ausencia de filtros en la vida real está provocando que muchas parejas no se encuentren cuando quedan en el centro comercial o que pasen horas buscándose en la playa. “Mi novia tiene orejas de conejo y nariz de gato, y aquí no hay ninguna chica con esas características”, lamenta un joven a las puertas del cine. “No me voy a casa porque he visto en sus ‘stories’ que está justo en la puerta”, añade muy confundido.

Filtros de la red social como el Valencia o el Clarendon provocan numerosas denuncias por allanamiento de morada cada año. “Al levantar la mirada del móvil se encuentran con que en su casa hay una persona con impurezas en la piel y sin bronceado, y enseguida se asustan”, declara un agente de policía de Madrid, que habla de “más de doce denuncias diarias por este motivo”. Los problemas de comunicación también son frecuentes en las parejas españolas de hoy en día: “Al no poder poner ‘hashtags’ cuando conversan cara a cara, les cuesta entender de qué está hablando la otra persona”, lamentan los expertos.

El mismo estudio también asegura que dos de cada tres parejas que se casan lo hacen para poder generar contenido en esa red social. “Las fotos de bodas en la playa o en zonas rurales generan gran cantidad de nuevos seguidores”, señalan los responsables de la investigación. “El 80% de los españoles jamás saldría de su país si no pudiera compartir las fotos en Instagram”, apuntan.