Casi 73 años después de la separación de los dos países, el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, y el líder norcoreano, Kim Jong Un, han celebrado su reconciliación limpiando una paella gigante con Fairy. Tanto los habitantes de Corea de Arriba como los de Corea de Abajo se reunieron el pasado domingo en la frontera y se esforzaron por conseguir hacer el arroz más rico de todos.

Según los corresponsales internacionales desplazados al lugar, aunque la comida popular transcurrió con total normalidad, ambos países se encontraron con problemas a la hora de limpiar la paella gigante. “Corea del Norte trató de quitar la grasa haciéndola volar por los aires y Corea del Sur dialogando con ella”, informa un enviado especial presente en la zona de desmilitarización. “Si no llega a ser por Fairy podría haberse desencadenado un conflicto muy serio”, reconocen.

Para los observadores internacionales que asistieron al convite, la intervención de Fairy fue clave a la hora de desbloquear la situación. “Es el milagro antinuclear”, reza ahora el eslogan de la marca. Fuentes cercanas a ambos países aseguran que las primeras tensiones entre ellos se produjeron en la década de los cuarenta, cuando en una comida similar no se pusieron de acuerdo en cómo limpiar la paella. “Durante años Corea del Norte quería usar Fairy Ultra y Corea del Sur el Fairy normal”, explican.

Después de esta hazaña diplomática de Fairy, la marca Mistol, su competencia más directa, ha informado de que tratará de reconciliar a los palestinos y a los israelíes para poder seguir siendo competitiva en el mercado. Se calcula que cuatro de cada cinco crisis humanitarias que se viven en el mundo a día de hoy se solucionan gracias a acciones comerciales de este tipo.