Tras meses esperando para poder renovar su plantilla, esta semana Ikea por fin ha recibido las cajas con huesos y órganos con los que podrá montar su nueva remesa de empleados. “Estos nuevos trabajadores ocuparán menos espacio y serán más funcionales”, celebra Tolga Öncü, Directora General de Ikea Ibérica.

De momento, la partida que ha llegado a la península servirá para abastecer de cajeros los centros de Badalona, Sabadell y Hospitalet. Para el resto de España habrá que esperar un poco más. “Primero tenemos que asegurarnos de que montamos bien a todos los empleados, porque si sobran huesos o tejidos se pueden caer y no ofrecer un servicio óptimo a nuestros clientes”, advierten desde la compañía sueca.

Los viejos empleados serán los encargados de ensamblar a los nuevos y luego se jubilarán a sí mismos. Algunos de los más veteranos confían en que se podrán reutilizar sus piezas, acabando sus días trabajando en tiendas como Leroy Merlín. “Sería una pena tirar todo esto”, asegura un trabajador de la sección de Recovery, en la que están todas las extremidades apiladas.

La empresa también ha anunciado un plan para multiplicar sus beneficios anuales que consiste en fabricar a varios millones de clientes nuevos en este año 2018. “Será una gran inversión, pero como haremos que se monten ellos mismos pronto tendremos beneficios”, asegura la firma.