Una de las bandas más longevas del país, ETA, ha anunciado su disolución, no sin antes anunciar una última gira de despedida por toda España. “Nos vamos, pero antes haremos cuatro o cinco bolos para nostálgicos”, ha dicho el grupo mediante un vídeo en sus redes sociales en el que asegura que muy pronto informará de las primeras fechas a lo largo del territorio, aunque con poca antelación “para no chafar el efecto sorpresa”.

Hace apenas un año, el grupo visitó un juzgado francés en el que aseguró que podría haber una reunión del grupo “pronto”.

Durante su trayectoria, ETA se diferenció por tener un contenido violento para justificar sus críticas a los sistemas opresores. Realizaron miles de actuaciones, entre ellas, una en la azotea de un edificio de Madrid con Carrero Blanco de invitado. Ese día la banda tocó techo y, desde entonces, fue todo bajada.

Actualmente, ETA había abandonado la primera línea del terrorismo para alivio de sus millones de “haters”. Según uno de sus integrantes con pasamontañas, “ahora todo es terrorismo; ahora un tuitero puede ser terrorista, o un rapero. La sociedad ha cambiado y no tiene sentido seguir”, explica.