“Yo también soy un fraude”, ha declarado esta mañana Íñigo Errejón, diputado de Podemos, en una comparecencia urgente que ha convocado a fin de “dar un paso al frente” y comunicar su renuncia a cualquier cargo público. Ha admitido que, como Cristina Cifuentes o Pablo Casado, uno de sus títulos no se corresponde a su rendimiento académico.

“Durante mi licenciatura en Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid obtuve una Matrícula de Honor en una asignatura en la que tan solo había sacado un 9,4, pero tal fue mi vergüenza por sacar una nota tan baja que le pedí al profesor que me pusiera matrícula, a lo que accedió”, ha confesado el politólogo sin esconder el llanto.

“Era la primera vez que no sacaba un 10 y no supe qué hacer, y he vivido en esa farsa hasta ahora…”, ha dicho Errejón, que abandona su carrera política y sus aspiraciones para presidir la Comunidad de Madrid.

El político también ha admitido que, durante sus estudios de doctorado, realizó estancias en la Universidad de California – Los Ángeles, un centro de nombre “engañoso”, dado que sólo está en las “afueras” de Los Ángeles y no en el centro propiamente dicho.

Las mentiras de Errejón no se detienen ahí, sino que él mismo ha admitido que, al acabar cualquier examen, siempre salía del aula asegurando a sus compañeros que le había ido mal y que, con toda certeza, iba a suspender. Luego, sin embargo, obtenía siempre dieces. “Excepto en el caso de ese ignominioso 9,4 que lleva años sin dejarme dormir por las noches”, según ha explicado.

El político ha reconocido quitarse un peso de encima al confesar la verdad y confía en que sus compañeros de partido sepan disculparle. Desde Podemos, sin embargo, se ha acusado a Errejón de ser una deshonra para el partido y ha sido expulsado inmediatamente del mismo.