Tras años de graves acusaciones contra su plataforma, José Romín, el principal responsable de la programación de la web de Renfe, ha accedido a comparecer finalmente ante el Congreso de los Estados Unidos para dar explicaciones sobre el deficiente funcionamiento de la página, que ha afectado a millones de personas de todo el mundo. “Fue un gran error, mi error, no haber tenido una visión más amplia de nuestra responsabilidad”, ha declarado, asumiendo que jamás pensó que la web de Renfe podría poner en peligro las democracias de medio mundo, como así ha sido.

“Deberíamos haber hecho más. No lo defiendo, sino que trato de explicarlo. Nuestra labor es darles herramientas a los posibles clientes de Renfe para comprar un billete, cosa que no ha ocurrido jamás, porque es imposible hacerlo”, ha dicho.

“Lo siento muchísimo”, ha repetido el programador en varias ocasiones con lágrimas en los ojos.

En la mañana de este miércoles, el diario The Guardian ha filtrado que no son 45 millones, sino 87 millones los usuarios afectados, y que hasta ahora no se han guardado los datos personales de absolutamente nadie, imposibilitando por tanto la adquisición de billetes.