Después del revés recibido por el Gobierno de España tras la puesta en libertad de Carles Puigdemont por parte de la justicia alemana, el juez Pablo Llarena ha decidido esta semana, a instancias del Ejecutivo, que sumará a Oriol Junqueras las condenas que no vaya a cumplir el líder del PDeCAT.

El exvicepresidente de Cataluña, que permanece en la prisión madrileña de Estremera desde el pasado dos de noviembre, asumiría por tanto todos los delitos atribuidos a Carles Puigdemont y, de esta manera, el Tribunal Supremo se asegura de que los actos del expresidente catalán durante la última legislatura no quedan impunes, ya que “Junqueras pagará por todos y cada uno de ellos”.

Con esta maniobra ideada para burlar la justicia alemana, el líder de Esquerra Republicana se enfrenta a 50 años más de prisión. “Seguiremos adelante aunque a Junqueras le caigan cien años más, nadie nos va a parar”, ha dicho hoy Carles Puigdemont desde Alemania. “Haré lo que tenga que hacer y si Junqueras se tiene que sacrificar por ello, lo asumiré con resignación y determinación”, ha prometido. “Seguim!”, tuiteaba poco después de trascender la decisión de Llarena.

Según fuentes anónimas del poder judicial, se está barajando también la posibilidad de añadir a la pena de Oriol Junqueras las condenas que puedan imponerse en el futuro a Iñaki Urdangarin, Rodrigo Rato o Esperanza Aguirre, entre otros, así como la de un delito de robo con fuerza ocurrido hace una semana en Huesca y del que la policía ha sido incapaz de encontrar al culpable.