Un total de seis años de vida y quince kilos de piel tersa, eso es lo que ha mostrado Cristina Cifuentes ante los periodistas en una comparecencia realizada hace unos minutos en la que también ha anunciado su dimisión tras la difusión de un vídeo donde se la podía ver robando productos antienvejecimiento en un supermercado Eroski en 2011, cuando era la número dos de la Asamblea de Madrid. Este escándalo se suma al caso del máster que supuestamente hizo en 2012 y cuya obtención parece también ilícita.

La ya ex presidenta de la Comunidad de Madrid, con el rostro algo más arrugado tras devolver toda la juventud que había recuperado gracias a las cremas robadas, ha anunciado que se va con la cabeza “muy alta”. Ha dicho que el supuesto robo fue un “error involuntario” que sale ahora a la luz a causa de la persecución a la que se está viendo sometida y que ha precipitado su dimisión y su envejecimiento repentino.

“No me miréis… no me miréis…”, ha dicho Cifuentes, que no ha admitido preguntas y se ha tapado el rostro con las manos, cuya piel se veía agrietada a causa de toda la hidratación que se ha visto obligada a restituir a Eroski.

Durante su comparecencia, que ha durado solo unos minutos, Cristina Cifuentes ha defendido su gestión, insistiendo en que mientras ella gobernaba Madrid ayudó a crear miles de puestos de trabajo en el sector de la seguridad.