Compartir piso puede ser un tormento, pero resultará mucho más fácil si sigues los consejos de los expertos de Idealista.

Olvídate de tu intimidad cuanto antes, lo mejor es que os veáis desnudos el primer día.

Repartid los bienes comunes (papel higiénico, jabón, azúcar, harina) al principio de cada mes. Una cartilla de racionamiento puede ser muy útil para estas cosas.

Evita temas de conversación conflictivos como la política, el fútbol o cuáles son las mejores cinco películas de Woody Allen.

Estableced turnos de limpieza y decidid quién asumirá todo lo que Rubén no vaya a hacer.

Ten siempre a mano un paquete de galletas que puedas usar para negociar con ellos.

Esconde los flanes en sitios seguros y donde ellos no puedan encontrarlos, como por ejemplo debajo de una baldosa, debajo del colchón o en la habitación secreta que has construido detrás de la estantería.

Busca aliados, lo importante es hacer un frente común contra a Rubén.

Dejad que la Roomba tome todas las decisiones importantes del piso.

Modifica tu rutina para no encontrarte con alguno de ellos en los espacios comunes: las sombras son tus aliadas, conviértete en un fantasma en tu propio hogar.

Si oyes ruidos fuera de tu habitación, no salgas, son ellos.

Cuando estés solo en casa, aprovecha para buscar piso propio sin que ellos sospechen que planeas traicionarles lo antes posible. No dejes que conozcan tus planes ni que huelan tu miedo.