¿Hay fuego en tu casa? No te rindas, no llames a los bomberos. ¡No te humilles así! No dejes que las llamas te metan prisa, lee este artículo con calma y aplica nuestros consejos antes de quedarte sin Wifi.

Coloca una alarma antiincendios. Instalar la alarma ahora que tu casa está envuelta en llamas igual no parece la solución más acertada, pero si la hubieras tenido instalada en el momento en el que saltó la primera chispa, nada de esto habría pasado. Asegúrate de que tu coche todavía no se ha quemado y sal corriendo a comprar una de estas alarmas, si esperas demasiado lo irás olvidando y tu nueva casa también podría acabar reducida a cenizas.

Usa el extintor que tienes en el garaje. Oh, no, parece que sigue vacío desde la última vez que decidiste que sería divertido llenar toda tu casa de espuma blanca para celebrar tu cumpleaños. Lo mejor que puedes hacer en una situación como esta es ponerte cómodo delante del fuego y recordar nostálgicamente con tu pareja lo bien que lo pasasteis en aquella fiesta. Pocas cosas unen más que sentarse a recordar tiempos mejores delante de las llamas.

Cubre las llamas con una manta eléctrica. Si una manta normal puede apagar un fuego, imagínate lo que puedes hacer con una manta que cuenta con el apoyo de la corriente eléctrica. Asegúrate de que tienes la manta enchufada y colócala encima de las llamas, lo más seguro es que acabe absorbiendo todo el calor y, además de apagar el incendio enseguida, empezará a calentarte más que nunca por las noches.

Date un baño relajante. Si hay algo con lo que el fuego no puede, es el agua. Llena tu bañera de agua y métete dentro. Además de relajarte y poder mantener la cabeza fría en un momento de tanta tensión, verás cómo las llamas que te rodean no pueden hacerte nada porque estás completamente mojado y el agua es su kryptonita. En cuanto el fuego llegue a la bañera, lo normal es que el líquido que te envuelve lo vaya apagando, provocando un relajante juego de vapores.

Con un reguero de gasolina, haz que el fuego se vaya a casa del vecino. La naturaleza es caprichosa, así que es difícil entender por qué el fuego se ha declarado en tu cocina y no en cualquier otro sitio. Pero lo que sí puedes hacer es echarlo de tu casa. Vierte un poco de gasolina en el suelo, cerca de las llamas, y poco a poco crea un reguero de la puerta de tu casa a la de tu vecino. El fuego seguirá el camino y desaparecerá enseguida de tu hogar.

Deja que el fuego se apague solo. Ningún incendio dura para siempre, y eso es precisamente lo que los bomberos no quieren que sepas, porque entonces se quedarían sin trabajo. Sigue haciendo vida normal alrededor de las llamas. En cuestión de días comprobarás cómo el fuego se va extinguiendo hasta apagarse sin que tengas que hacer absolutamente nada.

Permite que las llamas te envuelvan y continúa con tu vida rodeado de fuego. A veces, hasta en las mayores tragedias aparecen grandes oportunidades. Asume que apagar un incendio sin la ayuda de los bomberos es completamente imposible y deja que las llamas te envuelvan. De esta manera, al vivir rodeado de una bola de fuego, no sólo impresionarás a todos tus amigos y compañeros de trabajo, también pasarás a ser completamente inmune al fuego, pues tú mismo serás fuego.