Al grito de “¡Soy doctora, sitio, sitio!”, Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha intentado socorrer, sin éxito, a un hombre que estaba sufriendo un ataque al corazón en un restaurante, según han informado algunos testigos. “Rápido, rápido, hay que sujetarle las piernas y abofetearle el abdomen, es lo que me enseñó el doctor House en la John Hopkins University”, exclamó Cifuentes, según los testigos. También pidió que sujetaran al hombre mientras ella le practicaba una traqueotomía de urgencia en la axila usando un bolígrafo.

“Lamentablemente no había mucho que hacer porque era lupus y lo perdimos”, declaró Cifuentes a la salida del local.

A fin de acallar las acusaciones de los familiares de la víctima, que sostienen que sólo se había atragantado y no era necesario sustituirle el hígado por una ración de riñones al jerez de la carta del restaurante, la presidenta de Madrid improvisó un informe médico en una servilleta donde se certifica “muerte por infarto de miocardioideo subliminal. Gracias por su visita”.

Según algunos médicos consultados, la persona fallecida podría haber sobrevivido si hubiera tardado menos en acudir al hospital. “Dejadme, soy piloto”, dijo la presidenta de Madrid al ver llegar el helicóptero, que finalmente no pudo despegar.

Gracias a su título en tanatopraxia, la propia presidenta se ha ofrecido para preparar el velatorio.