600.000 personas según los organizadores, 300.000 según la delegación del gobierno y 900.000 terroristas según la Audiencia Nacional llenaron ayer las calles de Barcelona para reclamar la libertad de los presos políticos y por la democracia.

“Los organizadores creen que hubo más de medio millón de personas pero es evidente que no acudió tanta gente, sino tan sólo unos cuantos miles; sin embargo, para no quitar la razón a nadie lo mejor es sumar ambos números y encausar el cómputo de ciudadanos”, explicaba esta mañana un portavoz del Gobierno. “Nosotros creemos que fueron 300.000 y ellos creen que hubo 600.000, pues entonces hubo 900.000 personas”, reiteran desde el Ejecutivo.

“No entiendo de qué se quejan, lo más objetivo es darle la razón a todo el mundo y sumar las cifras, así se llega a un total lo más exacto posible, sumando el esfuerzo de todos”, insisten desde el Gobierno, que no descarta añadir a esa cifra los cálculos de asistencia que pudieran hacer la Guardia Civil, la Guardia Urbana, los Mossos y los medios de comunicación.