Tras comprobar que se quedaba dormido a las dos horas de nacer, Amparo Morales, una madre primeriza de Jaén, ha vuelto a conectar a su bebé al cordón umbilical esta mañana con la intención de cargarlo mientras se quejaba de la poca autonomía de los bebés de hoy en día.

Al personal del Complejo Hospitalario de Jaén, lugar en el que se encuentra ingresada la mujer, le preocupa que la madre se niegue a desconectarse de su hijo hasta que no se le pongan los ojos verdes. “Ha hecho un empalme muy chapucero y el bebé se puede caer en cualquier momento”, alertan los médicos.

“Me dijeron que estaba bien pero a las pocas horas de nacer ya se me apagaba”, insiste la madre, argumentando que “recibirá muchas visitas estos días y necesito que esté con las pilas cargadas”. Asegura que “mientras no inventen pañales con carga por inducción” seguirá usando el cordón de toda la vida, “que es más rápido y cien por cien compatible con mi sistema”.

Morales ha pedido también “una funda de plástico para el niño”, pues está convencida de que “se me va a caer varias veces al suelo porque voy como loca y cuando saco cosas del bolso lo tiro todo hasta que doy con lo que estaba buscando”.