Tras la detención de Carles Puigdemont el pasado domingo en una autopista de Alemania, el cómico Joaquín Reyes se ha mostrado confiado ante sus allegados de poder salir pronto de la cárcel de Soto del Real, donde cumple condena por los delitos de rebelión, sedición y malversación de fondos que se le imputan.

El pasado jueves 22 de febrero, Reyes era detenido en el madrileño Parque Europa de Torrejón de Ardoz por una patrulla de seis policías, que enseguida lo hicieron pasar a disposición judicial. “Joaquín está fuerte y todavía mantiene el sentido del humor, ahora que han detenido al verdadero Puigdemont confiamos en que pueda volver a casa”, explica un familiar directo.

La estancia en prisión de Joaquín no ha sido nada agradable, según fuentes cercanas a la cárcel en la que se encuentra. Muchos presos no le perdonan que haya tratado de romper España. “Cuando les dice que él no es Puigdemont y se quita la peluca, en lugar de dejarlo tranquilo los presos le recriminan su última actuación en la gala de los Goya”, declara uno de los funcionarios de la penitenciaria.

En estos casi 40 días encerrado, Joaquín Reyes ha recibido miles de cartas de apoyo, pero al estar todas escritas en catalán no ha sido capaz de entender ninguna. Las entidades soberanistas han preparado para este martes nuevas movilizaciones en toda Cataluña para demostrar que no olvidan al actor y que lo quieren en casa.