Sin que el presidente del Parlament, Roger Torrent, ni ningún otro diputado hayan sido informados, Inés Arrimadas se ha visto obligada a organizar un pleno que a priori no estaba previsto y que le ha permitido ser presidenta en el baño de su casa, según han informado fuentes cercanas.

“Gobernaré para todos los catalanes y catalanas, para los que me han votado y para los que no”, ha dicho Inés Arrimadas en su discurso de investidura, agradeciendo que su candidatura haya sido aprobada en la primera vuelta por mayoría absoluta de un voto, el de ella misma.

“Esta cámara histórica (el baño de su domicilio particular) es el lugar que representa la voluntad de todo el pueblo de Cataluña, y eso es algo que yo me comprometo a respetar con uñas y dientes”, ha dicho. “Aquí (su baño privado) no se van a permitir ciertas escenas que hemos visto y que todos recordamos como algo lamentable y absolutamente vergonzoso”, ha asegurado.

Tras finalizar su discurso, que se ha prolongado durante 45 minutos y ha sido interrumpido por vítores y aplausos de ella misma, Arrimadas ha dejado entrar en el baño a su marido, que llevaba una hora pidiendo acceder.