A pesar de que la presentadora del informativo del mediodía de TVE advirtió ayer de manera solemne, y hasta en cuatro ocasiones, de que el contenido de las imágenes que se iban a emitir a continuación podían herir la sensibilidad de los espectadores, lo que finalmente pudo verse fue muy decepcionante para la audiencia.

“Yo no iba a mirar y al final miré y me arrepentí porque, de no haber mirado, me hubiera imaginado algo más hiriente”, lamenta Cristina Ríos, una telespectadora de Jaén. “Te prometen una cosa y después te ponen esta mierda, eso sí que ha herido mi sensibilidad”, protesta en un escrito al defensor del espectador.

Las imágenes emitidas, que se utilizaron para documentar una noticia sobre un accidente en una autovía, tenían poca definición y, a criterio de muchos, poca sangre. “Hace años, unas imágenes así habrían conmocionado a la gente, pero ahora los niveles de exigencia son mucho más altos”, reconoce Pilar García Muñiz, quien dio paso al controvertido vídeo. “Sentimos mucho haber generado expectativas pero realmente llegamos a creer que la imagen de un brazo partido sobre la calzada era hiriente, nos precipitamos”, asegura el editor.

“No es sólo decepción, también te sientes culpable por quedarte igual cuando se supone que debería afectarte lo que estás viendo”, argumenta otro televidente. “Pero cuando compruebas que no eres sólo tú, te das cuenta de que el problema es de la periodista. O quizá todos somos unos psicópatas menos ella, cosa que dudo”, añade.

Fuentes del consejo de informativos de TVE admiten que es “especialmente grave” que esta situación se produzca en una cadena pública, que debería “velar por ofrecer un material a la altura del sensacionalismo con el que se presenta”.

El canal público ha difundido una breve nota esta tarde pidiendo disculpas y comprometiéndose a esforzarse para “herir la sensibilidad del espectador con todos los medios a nuestro alcance y con la mayor exigencia”.