Gracias al trabajo de un equipo de historiadores de la Universidad de Connecticut, esta semana se ha podido saber que las personas que vivían en el año 1250 ya se decían entre ellas que “es increíble que pasen estas cosas en pleno siglo XIII”. Analizando una serie de escritos y documentos de la época, los expertos han llegado a la conclusión de que muchos habitantes de la edad media eran incapaces de asimilar las aberraciones que se cometían “a estas alturas de la vida”.

En un antiguo testamento encontrado en la tumba de un hombre que fue ejecutado por el reino, se podía leer que el condenado lamentaba que “todavía se estén hablando de estas cosas en el año 1250, parece que algunos se quedaron en el 1100”. Muchos habitantes de ese siglo no concebían que se siguieran haciendo cruzadas con “todo lo que ha avanzado la ciencia y todo lo que sabemos ahora”.

“Es increíble que ya dijeran estas cosas en pleno siglo XIII”, declaran asombrados los expertos. En aquella etapa histórica, los “millennials” -nacidos después del año mil- estaban convencidos de que vivían en el futuro y no comprendían que todavía hubiera gente con mentalidad atrasada que defendiera regímenes como el del imperio bizantino en lugar de abrazar el próspero sistema feudal. “Somos una época de pandereta”, se quejaban muchos de los intelectuales de ese periodo según los historiadores.

No es la primera vez que una generación se cree que está en el futuro y mira con cierta condescendencia al resto de épocas. Parece mentira pero hoy en día, en pleno 2018, muchos se dedican a hacerlo constantemente. “Gracias a la sobrepoblación y al cambio climático, los del siglo XXI sí pueden ser considerados la generación del futuro, pues es probable que no venga ninguna después”, aseguran con entusiasmo los historiadores.