A continuación os presentamos cinco trucos de toda la vida que, si bien pueden parecer efectivos, no sirven para quitar las manchas de la ropa.

1. Manchas de aceite: Se dice que los polvos de talco son muy efectivos para quitar las manchas de aceite, pero no es cierto. No sirve de nada restregar el culito irritado de un bebé contra la mancha. De hecho, puede causar más irritación a la criatura. Y más manchas.

2. Sangre: Sumerge la prenda en agua tibia con amoniaco (en una proporción de tres cucharadas por cada cuatro litros de agua) y luego enjuaga. Para entonces, habrás muerto desangrado por no ir primero al hospital, y ya no te importará una simple mancha roja en tu camisa.

3. Alcohol: Se cree que el vinagre sirve para quitar las manchas de alcohol en la ropa, pero es mucho más efectivo aprender a beber sin que te chorree el alcohol por la comisura de los labios. No es tan difícil.

4. Manchas de tinta: Durante mucho tiempo se ha utilizado acetona para quitar manchas de tinta. Sin embargo, es mucho más efectivo pintar toda la ropa con el bolígrafo para que no se note. Otros remedios caseros aconsejan el uso de leche, pero tampoco funciona: la mayoría de vacas tiene manchas.

5. Manchas de orina: ¿Orina? ¿En serio? La mejor solución para evitar las manchas de orina es -¡Sorpresa!- orinar en el inodoro y no encima de la ropa.