Aprovechando que la aspiradora suele utilizarse los sábados a las once de la mañana cuando el adolescente aún no se ha dignado a levantarse, Ufesa ha sacado al mercado un nuevo modelo completamente inalámbrico que se nutre de la energía que el adolescente está acumulando al dormir hasta el mediodía.

“Un adolescente acumula energía al dormir horas de más en vez de estar buscándose un trabajo o desayunando como una persona”, explican desde Ufesa, asegurando que la aspiradora es capaz de absorber toda esa energía y aprovecharla para hacer mucho ruido.

Si el adolescente se despierta e intenta seguir durmiendo, la aspiradora aprovecha la rabia contenida del adolescente para funcionar a pleno rendimiento y acumular suficiente potencia como para que sea posible irrumpir en su habitación y tratar de aspirar el suelo de su habitación, uno de los rincones más difíciles de cualquier hogar.

Cuando se levante, el adolescente seguirá teniendo aspecto de cansado y se limitará a responder levantando los hombros o emitiendo gruñidos, por lo que probablemente necesite una siesta, momento en el que sus padres pueden aprovechar para seguir aspirando las habitaciones que hayan quedado sin limpiar por la mañana.

Ufesa no ha aclarado qué ocurre si es el propio adolescente el que pasa la aspiradora porque no se ha contemplado que algo así pueda ocurrir, al menos hasta que madure y comprenda que su casa no es un hotel sino que tiene que colaborar con las tareas domésticas.