Tirando de la cadena repetidamente para intentar deshacerse de 20.000 cabezas de bovino por el retrete, unos ganaderos intentaron evitar ayer que Jordi Évole tomara imágenes de las condiciones en las que viven los animales de su granja.

“¡Rápido, que viene Évole, deshaceos de todo esto! [Cinco naves industriales llenas de cerdos]”, habría dicho uno de los trabajadores de las instalaciones al ver llegar a la furgoneta de La Sexta.

El equipo del programa tan sólo ha podido grabar a los últimos seis cerdos, que seguían haciendo cola en el baño, y las plumas de algunos pollos, que presuntamente se habrían tragado los propios trabajadores a fin de ocultar todas las pruebas. “Es posible que luego los defequen y los pongan en circulación, es una práctica habitual”, ha explicado Jordi Évole.

Al cierre de la edición, Jordi Évole ha descubierto infraganti a un ganadero tratando de ocultar terneras en enormes bloques de tofu.