En su comparecencia de esta mañana en el Tribunal Penal Internacional de la ONU, el ex general nazi Albert von Schirach ha reconocido su responsabilidad en una de las peores masacres de la Segunda Guerra Mundial en Italia al haber mandado las tropas que asesinaron a 335 civiles en 1944 en represalia por un ataque de los partisanos. Sin embargo, este criminal de 98 años se ha desmarcado completamente de la página de Facebook Cabronazi, conocida por difundir material ajeno y obtener de ello un beneficio económico. “Soy culpable de varias muertes pero nunca he plagiado a nadie, cualquier ‘meme’ o chiste gracioso que yo haya difundido por Whatsapp, Instagram o Facebook mencionaba siempre al autor original de alguna forma”, ha declarado.

“Pueden llamarme asesino o incluso genocida si ustedes quieren, pero nunca podrán decir que soy un ladrón, o un aprovechado”, ha insistido, añadiendo que esta página de entretenimiento “no merece llevar la palabra nazi en su nombre ni el nazismo merece ser relacionado con el plagio sistemático en la red”. También ha querido señalar “lo contundente que es la justicia con los llamados criminales de guerra como yo y lo laxa que se muestra cuando se trata de denunciar y castigar el robo de contenido ajeno”.

El ex general nazi se ha encendido al describir las actividades de Cabronazi, que no duda en tildar de “delincuencia común”, hasta el punto de exigir “una purga para esta gentuza que exprime el talento de otros sin su consentimiento”.

Albert von Schirach fue descubierto en su escondrijo en Argentina por un periodista británico que ha querido desmarcarse totalmente de la página de Facebook Periodista Infiltrado, que “copia también contenido ajeno, descargando vídeos de otros para volverlos a subir quitando incluso el logotipo del medio original”.