Tener paredes en casa puede parecer un lujo innecesario en los tiempos que corren. Sin embargo, transmiten una sensación de misterio que aumenta el glamour y por lo tanto el valor de tu inmueble.

Alejandro Collado, usuario del portal Idealista, lleva más de cuatro años alquilando viviendas con paredes y las considera una experiencia que todo el mundo debería probar. “Cuando has estado en un piso con paredes, ya no quieres otra cosa”, asegura.

Incluso los inmuebles calificados como “estudio” o “tipo loft”, a pesar de su vocación de minimalismo, ganan puntos cuando incorporan al menos cuatro tabiques combinándose para completar un tetraedro. “Se trata de un añadido que encarece ligeramente la vivienda”, reconoce Ramón Ochoa, tasador experto y colaborador de Idealista, “pero ayuda a regular la temperatura, a sostener el techo de la casa y a hacer de vientre sin que nadie sepa qué estás mirando en el móvil”.

Si a pesar de las ventajas mencionadas te sigue pareciendo un despilfarro el hecho de instalar paredes en tu casa, existe una práctica casa vez más común en muchos vecindarios que consiste en compartir tabique con el vecino de al lado.