El modelo más buscado esta mañana en el Mobile World Congress de Barcelona ha sido el Galaxy S9 Presos Políticos, el nuevo producto de Samsung adaptado al mercado español, con carcasa amarilla, 155 gigas de almacenamiento y un carrete de imágenes que incluye 24 retratos pixelados entre los que figuran los de Oriol Junqueras, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart. Esta novedad, sin embargo, fue retirada ayer de la Fira de Barcelona a petición de la propia organización, que considera que la edición especial del teléfono de la compañía coreana “estaba perjudicando la visibilidad del conjunto de los productos tecnológicos que reúne el MWC 2018”.

En su comparecencia el pasado 31 de enero, el consejero delegado de la patronal de los móviles, John Hoffman, solo reclamó una cosa antes de reafirmar su compromiso con Barcelona: “Estabilidad”. El director general de Fira Barcelona, Constantí Serrallonga, ha reconocido que la propuesta de Samsung con su S9-PP desafiaba la voluntad de “eludir la politización de este evento, que es el congreso de móviles más importante del mundo”.

Samsung ha criticado la decisión de los organizadores y ha anunciado que su nuevo móvil se podrá ver igualmente en YouTube, en el canal oficial de Samsung, a partir de las 18:00 horas en España. “Este acto de censura daña seriamente la imagen de esta feria internacional y del propio estado español”, ha argumentado la compañía, añadiendo además que “parece que hay más dificultades para exponer nuestras novedades en Barcelona que en Corea del Norte”.

“No he visto el móvil, pero sé que es una edición especial bautizada como ‘Presos Políticos’. Y que aparezcan en la pantalla personas que no son presos políticos, hace pensar que, quizá, conceptualmente, no estaba bien ajustado. En España no hay presos políticos”, ha dicho la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, presente en el evento.