Debido a la ola de frío que azota el país, la Organización Meteorológica Mundial (WMO) se ha visto obligada a cancelar una conferencia sobre el calentamiento global que iba a celebrarse esta mañana a las afueras de Berlín. “El acceso al edificio está imposible por la nieve y ni siquiera poniendo la calefacción al máximo hemos logrado que la sala de conferencias suba de los ocho grados”, reconoce el portavoz de la organización.

Los científicos esperarán al deshielo para poder debatir sobre altas temperaturas sin miedo al frío. Algunos de ellos siguen atrapados en sus coches a medio camino. “Nos hemos enterado de que se suspendía el evento justo cuando un alud de nieve nos ha cortado el paso. Estamos pasando el rato con termos de café y discutiendo sobre la imparable subida de las temperaturas a nivel global”, comenta por teléfono, y tiritando, uno de los expertos. “Veinte años de trayectoria científica y no sé cómo se ponen las putas cadenas”, gritaba otro especialista claramente frustrado.

“Concienciar a la gente de que la acción del hombre contribuye al aumento global de las temperaturas del planeta es más complicado cuando los asistentes tienen que luchar por su vida para no morir congelados”, lamentan desde la WMO. “Nadie se tomaría en serio a un hombre con gorro, guantes y bufanda explicando que hace demasiado calor”, añaden.

Los organizadores reconocen que “lo suyo sería montar estos eventos en pleno mes de agosto, pero en estas fechas está todo el mundo de vacaciones, incluidos los expertos en el calentamiento global, que también tenemos derecho a disfrutar de la playa y el veranito”.