Desde hace más de una década, los móviles se han consolidado como una parte importante de la vida de los españoles. Tanto es así que, según un estudio realizado en la Universidad de Pamplona y presentado esta mañana, el 90% de los españoles echa de menos a su teléfono cuando lo tiene cargando en otra habitación.

Sin el móvil a la vista, la mayoría de los españoles sufre estrés y ansiedad imaginando que el dispositivo recibe mensajes que no están siendo contestados, o notificaciones de Facebook y Twitter sin atender. “Muchos creen que han oído el tono de llegada de un mensaje y se levantan, recorren el pasillo hasta el salón y comprueban que era una falsa alarma. De media, un español se levanta entre cuatro y seis veces para revisar el móvil mientras éste se está cargando”, explican los expertos.

“Se ha visto a personas agachadas con la cabeza apoyada en una pared, como si estuvieran rezando, y luego se ve que están consultando el móvil conectado a un enchufe a diez centímetros del suelo. Este hábito suele acarrear problemas de espalda y fomenta el aislamiento social”, sentencia el estudio.

Se ha comprobado además que muchos españoles mandan mensajes a su móvil desde el ordenador para saber si está bien. “Si no me sale el doble ‘check’ inmediatamente, ya me entra el agobio y pienso que el teléfono se ha apagado”, confiesa uno de los encuestados. Otros prefieren gritar “Oye Siri” desde la otra punta de la casa, esperando que el asistente responda, simplemente para asegurarse de que el aparato sigue activo.

Los resultados de otro estudio, éste realizado en la Universidad Estatal de Connecticut, han revelado que la batería de los móviles se agota antes de hora porque los propios teléfonos se vacían a propósito para así poder gozar de más tiempo a solas. “Los teléfonos también necesitan desconectar de las personas en ocasiones”, apuntan desde Nueva Inglaterra.